viernes, 5 de mayo de 2017

Sol de enero.

Arrastro mis huesos, buscando en tu lecho,
la miel de tu cuerpo desnudo.
Desato los vientos,
Que erizan mis vellos,
Y despeja mi pecho de humo.

Con la soga al cuello
Colgando del techo,
se ahogan mis pensamientos.

Y rompo el silencio,
gritándole al cielo,
Que quiero que se pare el tiempo.

Entonces despierto
Envuelto en sudor y cubierto de hielo
me falta el calor
Que desprenden tus besos.

Me encuentro sediento
en el oasis de tus deseos,
Que se consumen como el sol de enero.

Y luego despego del suelo mis pies que descalzos arrancan el vuelo.

Agito las alas me elevo,
y el viento me lleva al cielo de tu cuerpo

Me lanzo al espejo de lleno
buscando el reflejo de tus ojos negros.

Clavado en las agujas del reloj que atrapa al tiempo.

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