lunes, 24 de abril de 2017

Ejercitos invisibles.



Vosotros rezad, buscad en vuestro dios la cura de la sociedad,
y esperad una respuesta, hallaréis la paz en esta,
y no os dais cuenta de que la religión siempre está en gerra.

Y sus ejércitos invisibles operan desde las tinieblas,
visten de oro el lodo que los rodea,
y todo sea por conservar las apariencias.

La historia mancha de sangre tu estandarte,
y el incienso no tapa el edor de la realidad,
El dolor, la crueldad y la opresión,cicatrices que el tiempo ocultó,
sepultadas en el nombre de la religión.



Cada arruga de su piel.

Cada arruga de su piel lleva escrita una historia, y aunque le falle la memoria no necesita papel. Pues el relato de una vida entre penas y glorias, son recuerdos que no borra ni siquiera la vejez.
Su voz, apacible y clara, me habla de tiempos pasados, del sufrimiento y la lucha, por teñir el rojo de morado. De la igualdad y los derechos que esta vida nos ha dado, de los caídos en el frente y los que fueron fusilados.
Aunque sus ojos se entristecen y tiembla el pulso de sus manos, entre tragos de café continúa con sus relatos. Cuenta amargas vivencias, impregnadas de dolor y llanto, la otra cara de la historia, que el fascismo a sepultado.
Pero ni la sociedad ni el tiempo han conseguido silenciar, las voces de los que dieron su vida por la libertad. Aquellos que nos dotaron de las armas para luchar, y nos legaron la semilla para sembrar la igualdad.

sábado, 22 de abril de 2017

Impulso.

Invisible impulso que mueve mis pensamientos y no se ni lo que escribo cuando no se lo que siento, cuando me faltas como el viento, y los recuerdos que no han muerto son el único alimento que me embriaga cuando estoy sediento, me condeno a la abstinencia del veneno de los besos pasajeros, de las noches de desenfreno y las mañanas de deshielo, y me deshago en cada lagrima cuando chocan contra el suelo, en cada madrugada rasgada en la piel, en cada caricia grabada en hueso.